No sabes hasta que punto la maldad puede corromper un alma. Tanto que hasta tú mismo no sabrás distinguir la verdad de la farsa. (Abel)
Día normal, con sus prisas y estrés de toda la vida, pero tranquilo en lo general. De súbito una mensaje que dice -Me estoy muriendo-, es del norte y siempre son malas noticias cuando el mensaje viene de allá. A mi respuesta una sola palabra - Llámame-.
Por un momento no supe que hacer, en ese preciso momento toda la furia y el enojo que he estado guardando empiezan a bullir y mi cabeza me duele, no me deja pensar claramente. Marco y se escucha un llanto, eres tú y luego de un momento me empiezas a platicar que tu prometido, con quien ya estabas viviendo te pidió un tiempo y tú te fuiste una semana a casa de tus padres, pero al volver te encuentras con ya hay alguien más viviendo con él. Que te golpeaste con ella, que te rompió la nariz que te habías tomado muchas pastillas de no se que cosa, que tenías miedo de morir y que necesitabas alguien con quien hablar. Alguien que te escuchara y de pronto la rabia contenida ya no tuvo dique que pudiese seguir guardando y estallo.
Te dije que no podía hacer nada, que no era la persona indicada.Me alegaste nuestra amistad y entonces perdí la cabeza. Te recordé que cada vez que te metías en problemas era yo quien terminaba como un tonto. Te pedí que no me molestaras que hablaras con tu hermana quien por distancia y tiempo es quien más podía hacer por ti. Te dije que ya no me lastimaras más de lo que has hecho a lo largo de tantos años. Y tú respuesta no es que me sorprendiera, simplemente la sorprendida fuiste tú. Dijiste que era suficiente, que no me molestarías más y colgaste la llamada.
Pasaron dos horas y mientras revisaba un pendiente no pude dejar de pensar en lo que me habías dicho, las pastillas, la pelea. Yo no tengo manera más que vía electrónica de ponerme en contacto con la gente del norte, así que luego de 3 horas y mucho pánico le mande un correo a tu hermana para que hiciera lo que fuera posible por ti. Tu hermana, si esa mismo a quien yo le caigo mal por mis ideas, esa misma que en el fondo de su alma me odia. Tuve que recurrir a una de las personas que en su momento me hicieron sentir como una cucaracha, pero pudo más mi consciencia que mi aversión para con esa persona.
Luego de casi una hora de haber mandado el correo, otro mensaje tuyo. -Todo era una broma, estoy bien. Ya no me busques.-
Estaba contrariado, Abel tenía razón ya no supe si fue una broma, que en ese caso habla mucho de aquella persona que un día conocí. Y si realmente paso se que estarás mal y tu orgullo no quiso aceptar mi gesto.
Como sea, eso no es más que maldad de parte tuya si fue una broma, maldad solo por diversión que es de las peores actitudes de un ser humano. Maldad por parte de tu prometido si metió a otra mujer en tu ausencia Maldad de parte mía al dejar que mi orgullo herido le ganará la partida a la cordura.
¿Que será de tu vida? No lo se. Fingiré que no me importa. Si tú pudiste hacerlo creo que yo también ¿Que será de la mía? Sencillo, trabajo, trabajo y dedicación a esas cosas que nunca entendiste.
Tú mensaje estuvo de más, yo ya no te pensaba buscar hace mucho tiempo. Pero me hace pensar que otra vez y ahora más que nunca me quedo solo, tal y como lo plasmaste en tu poema. "La playa se quedará sola y solo el caballero mirando la luna, llorando a su sirena..."
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