9/1/13

Confesiones


Escrito rescatado del baúl de los recuerdo... no me pregunten a quien lo escribí, solo se que me agrada recordar que había inspiración...

*****************************************
Enciendo mi cigarro y me voy caminando, cruzo la calle al tiempo que mi animo se derrumba y un monstruo de sensaciones infinitas me invade; en mis oídos hay una canción que suena "Por tu felicidad a costa de la mía..." y no creo que sea coincidencia.
Creí que todo se había terminado hace tiempo, que había enterrado lo que sentía por ti en pozo del cual no iba a volver a salir jamás, que idiota fui, nunca se marcho, siempre estuvo ahí, esperando a que se diese la oportunidad para demostrarme que no te he olvidado, que te quiero mucho más de lo que tanto pregoné.
Así que cuando mi cabeza entendió que no tenía lugar en tu corazón, salvo como tu amigo, me fui por la calle en un intento desesperado por hacer callar lo que siento, por mitigar un dolor del cual estúpidamente soy absolutamente culpable.
No te voy a pedir que me comprendas o que me aceptes, solo te haré una sencilla súplica: "deja que me marche en paz para poder darle a esto que siento el tratamiento que recomienda el Maestro Sabines, si con el tiempo regreso es por que estoy sanado si eso no ocurre es que jamás lo conseguí".
Un cigarro más y aún tengo el valor de volver la cabeza, estas en sus brazos y mi corazón se hace añicos, no hay más que decir y un luto infinito hace que mis ojos se llenen de lagrimas, más ¿por que llorar?, la respuesta me llega a la cabeza y la trato de apartar como debí hacerlo con mi presencia de tu camino hace tanto tiempo.
Ya no hay cigarros y ahora solo me queda el sabor amargo de la derrota en la boca y al igual que mi existencia en ese lugar mi tiempo se esfuma. Camino hasta la parada del autobús y lo tomo tan pronto como aparece.
Antes de llegar a casa he tomado una decisión "esta es la última vez que escribo algo de esta naturaleza para ti".
¡¡¡Que la vida te guarde niña y deja que yo siga siendo el perdedor al que cualquier susurro le ha de recordar tu voz y las estrellas tu rostro..."

El autobús da un salto sacándome de mi somnolencia, ¿ha sido un sueño?, no lo creo aunque así lo quisiera. Se que todo es verdad y mientras me dirijo a casa por las calles llenas de baches solo espero que un día te encuentres a alguien a quien quieras y te aprecie como yo considero te mereces. Sigue la música y no se detiene: "...mira lo que vino a ser mi vida, una calle sucia y sin salida... que recuerdos duros que olvidar... tu vida mi vida no se pondrán de acuerdo..."

No hay comentarios: